EL INCORREGIBLE (PERO REALISTA) JOHANNES BRAHMS
En su juventud, el músico alemán Johannes Brahms (1833-1897) no encontraba editor para su obra. Uno, al que visitó, le dijo: «Su música es demasiado triste. La gente prefiere cosas más alegres».
Dispuesto a conseguirlo, Brahms intentó componer unas obras más alegres y, convencido de que lo había logrado, volvió a visitar al editor.
«¿Qué? ¿Me trae cosas más alegres?», le preguntó éste.
«Sí, esto —contestó el compositor—; a ver qué le parece». Y le enseñó unas canciones, cuyo título general era "Alegremente me encamino hacia la tumba".


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